BYD lanza su robot humanoide en agosto: más que coches

BYD acaba de confirmar lo que muchos sospechábamos: su ambición va mucho más allá de fabricar coches eléctricos. La compañía china presenta este agosto de 2026 su primer robot humanoide, marcando un hito que redefine por completo su estrategia tecnológica y empresarial.
La presentación oficial tendrá lugar en Shenzhen el próximo 15 de agosto, donde BYD mostrará al mundo cómo su experiencia en baterías, motores eléctricos y sistemas de control puede revolucionar la robótica industrial y doméstica.
La tecnología Blade Battery llega a la robótica
El robot humanoide de BYD incorporará una versión adaptada de su famosa tecnología Blade Battery, la misma que ha revolucionado la autonomía y seguridad de sus vehículos eléctricos. Esta batería de fosfato de hierro y litio (LFP) proporcionará al robot una autonomía de hasta 8 horas de funcionamiento continuo.
Según fuentes internas de BYD, el robot medirá 1,75 metros de altura y pesará aproximadamente 65 kilogramos. Su sistema de propulsión se basa en 28 motores eléctricos de alta precisión, una evolución directa de los motores que equipan los modelos Tang EV y Han EV.
La capacidad de carga será de hasta 20 kilogramos por brazo, mientras que su velocidad de desplazamiento alcanzará los 5 km/h en modo normal y hasta 12 km/h en modo rápido.
Diversificación estratégica: del coche a la automatización
Esta incursión en la robótica no es casual. BYD lleva dos años desarrollando secretamente esta tecnología en sus laboratorios de Shenzhen, aprovechando el conocimiento adquirido en la fabricación de vehículos eléctricos y sistemas de energía renovable.
Wang Chuanfu, CEO de BYD, ha declarado que «la transición energética no se limita al transporte, sino que abarca toda la automatización industrial». La compañía planea utilizar estos robots inicialmente en sus propias fábricas de automóviles, optimizando la producción del BYD Seal y otros modelos destinados al mercado europeo.
El robot incorporará inteligencia artificial desarrollada conjuntamente con Baidu, permitiendo reconocimiento de voz en múltiples idiomas, incluido el español, y capacidades de aprendizaje automático para tareas complejas de manufactura.
Impacto en el mercado europeo y español
Aunque inicialmente el robot humanoide se comercializará en China a partir del cuarto trimestre de 2026, BYD ya estudia su introducción en Europa para 2027. La compañía está explorando aplicaciones en sectores como la logística, manufactura y asistencia sanitaria.
En España, donde BYD ha establecido una sólida red de concesionarios para sus vehículos eléctricos, la marca podría encontrar oportunidades en el sector industrial catalán y la automatización de almacenes en Madrid y Barcelona.
El precio estimado para el mercado europeo rondará los 80.000 euros por unidad, posicionándose como una alternativa competitiva a los robots industriales tradicionales de ABB o KUKA.
La nueva BYD: tecnología integral, no solo coches
Este movimiento estratégico demuestra que BYD ha evolucionado desde fabricante de automóviles hasta convertirse en un conglomerado tecnológico integral. La compañía ya fabrica baterías para almacenamiento energético, paneles solares y sistemas de transporte público (autobuses eléctricos y monorraíles).
La presentación de agosto incluirá demostraciones del robot en tareas de soldadura, pintura y ensamblaje de componentes, las mismas operaciones que realiza diariamente en la producción de sus vehículos eléctricos.
Con esta diversificación, BYD se posiciona para competir directamente con Tesla (que desarrolla su propio robot Optimus) y otras tecnológicas chinas como Xiaomi, que también ha anunciado proyectos robóticos similares.
La pregunta ahora es si esta apuesta por la robótica fortalecerá la posición de BYD en Europa o si, por el contrario, dispersará recursos que podrían destinarse a mejorar la competitividad de sus coches eléctricos frente a Tesla y los fabricantes europeos. Lo que está claro es que BYD ya no es solo una marca de automóviles: es una revolución tecnológica integral.


