Regulador chino señala al BYD Qin L por consumo real

El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT) ha incluido al BYD Qin L DM-i en su lista de vehículos con discrepancias entre las especificaciones homologadas y las prestaciones reales. El regulador chino detectó que el consumo real del sedán híbrido supera las cifras oficiales declaradas por el fabricante de Shenzhen.
Esta notificación oficial forma parte de los controles de calidad rutinarios que realizan las autoridades chinas sobre los vehículos producidos en el país. El BYD Qin L DM-i, uno de los modelos híbridos más vendidos de la marca, registró consumos superiores a los 3,8 litros/100 km homologados en las pruebas de ciclo combinado.
Discrepancias detectadas en el BYD Qin L DM-i
Según el informe del MIIT, las pruebas realizadas sobre unidades de producción del BYD Qin L DM-i mostraron desviaciones significativas en el consumo de combustible respecto a los valores certificados. El sedán híbrido, que utiliza la tecnología DM-i de quinta generación de BYD, prometía consumos extremadamente bajos gracias a su sistema de propulsión híbrida enchufable.
El BYD Qin L monta un motor 1.5 litros Atkinson combinado con un motor eléctrico, ofreciendo una potencia total de 160 CV. Su batería Blade Battery de 18,3 kWh permite una autonomía eléctrica de hasta 120 kilómetros según el ciclo CLTC chino.
Las autoridades no han especificado el margen exacto de desviación detectado, pero estas discrepancias podrían afectar a la credibilidad de las cifras de consumo que BYD utiliza en sus campañas comerciales tanto en China como en los mercados internacionales.
Geely EX2 también bajo escrutinio regulatorio
El informe del regulador chino también señala problemas en el Geely EX2, detectando discrepancias en la distancia entre ejes del vehículo respecto a las especificaciones homologadas. Estas desviaciones dimensionales pueden afectar a la estabilidad y el comportamiento dinámico del vehículo.
El Geely EX2, un SUV compacto eléctrico, forma parte de la ofensiva de Geely en el segmento de vehículos eléctricos asequibles. La detección de problemas dimensionales sugiere posibles deficiencias en los controles de calidad durante el proceso de fabricación.
Tanto BYD como Geely deberán presentar planes correctivos ante las autoridades chinas para resolver estas discrepancias y evitar sanciones más severas que podrían incluir la suspensión temporal de la producción de los modelos afectados.
Impacto en la expansión europea de BYD
Esta notificación del regulador chino llega en un momento crítico para BYD, que acelera su expansión en Europa con la construcción de su primera fábrica en Hungría. La planta europea, con una inversión de 1.000 millones de euros, comenzará la producción en 2025 y tendrá capacidad para 200.000 vehículos anuales.
Aunque el BYD Qin L DM-i no está previsto para el mercado europeo a corto plazo, estos problemas de calidad detectados por las autoridades chinas podrían generar dudas sobre los procesos de control de calidad de BYD en sus otros modelos sí destinados a Europa.
La marca china ya comercializa en España modelos como el BYD Tang, BYD Han y BYD Atto 3, todos ellos sometidos a las estrictas homologaciones europeas. Los distribuidores españoles de BYD han confirmado que estos modelos cumplen todas las normativas europeas y no se ven afectados por las observaciones del regulador chino.
Respuesta de BYD y medidas correctivas
BYD aún no ha emitido una respuesta oficial sobre las observaciones del MIIT respecto al consumo del Qin L DM-i. Sin embargo, la compañía tiene un plazo de 30 días para presentar un plan correctivo que aborde las discrepancias detectadas en las pruebas oficiales.
Estas situaciones no son infrecuentes en la industria automovilística china, donde el rápido crecimiento de la producción a veces genera desajustes entre las especificaciones homologadas y las prestaciones reales de los vehículos fabricados en serie.
La detección de estos problemas por parte del regulador chino demuestra el endurecimiento de los controles de calidad en el gigante asiático, especialmente sobre los fabricantes que aspiran a competir en mercados internacionales más exigentes como Europa o Estados Unidos. Para BYD, resolver rápidamente estas observaciones será clave para mantener su credibilidad como fabricante global de vehículos eléctricos e híbridos.




