Ford CEO: ‘Europa llegó tarde contra los coches chinos’

Jim Farley no se anda con rodeos. El CEO de Ford ha lanzado una declaración que resuena como un aldabonazo en la industria europea: «Europa llegó tarde contra los coches chinos». Una afirmación que reconoce la cruda realidad del mercado eléctrico actual, donde BYD y otros gigantes chinos han tomado la delantera de forma casi irreversible.
La brutal realidad del mercado eléctrico europeo
Las cifras no mienten. BYD cerró 2025 con más de 200.000 unidades vendidas en Europa, mientras que Ford luchaba por mantener su cuota de mercado eléctrico por debajo del 3%. La diferencia no está solo en los números, sino en la estrategia integral que han desplegado los fabricantes chinos.
«Mientras nosotros debatíamos sobre aranceles y proteccionismo, ellos construían fábricas, desarrollaban tecnología y conquistaban clientes», admitió Farley durante una conferencia con inversores. La fábrica de BYD en Hungría, operativa desde 2025, produce ya 200.000 vehículos anuales para el mercado europeo.
La tecnología Blade Battery de BYD, con densidades energéticas superiores a 180 Wh/kg y ciclos de carga que superan los 3.000 ciclos, ha establecido un nuevo estándar que Ford aún no ha logrado igualar con sus baterías LFP actuales.
Ford contraataca: la estrategia de supervivencia
Pero Farley no ha tirado la toalla. El CEO estadounidense cree que Ford aún puede plantar cara si actúa con decisión y rapidez. La clave está en aprovechar las fortalezas que aún conserva la marca del óvalo azul en Europa.
«Tenemos una red de concesionarios consolidada, conocimiento del mercado europeo y una marca que genera confianza», explica Farley. Ford planea lanzar tres nuevos modelos eléctricos específicos para Europa antes de 2028, incluyendo un SUV compacto que competirá directamente con el BYD Atto 3.
La apuesta pasa por reducir costes de producción un 30% mediante la integración vertical de componentes clave, especialmente baterías. Ford negocia actualmente con CATL y otros proveedores chinos para asegurar suministro de celdas LFP a precios competitivos.
España en el epicentro de la batalla
El mercado español se ha convertido en un campo de pruebas crucial para esta batalla. BYD vendió 15.000 unidades en España durante 2025, mientras que Ford eléctrico apenas superó las 8.000 unidades. Los concesionarios españoles reportan listas de espera de hasta 6 meses para modelos BYD, frente a disponibilidad inmediata de Ford eléctricos.
«Los clientes españoles valoran la relación calidad-precio, y ahí BYD está siendo demoledor», reconoce un alto ejecutivo de Ford España. El BYD Dolphin, con 427 km de autonomía WLTP y un precio de 29.990 euros, compite directamente con propuestas Ford que rondan los 35.000 euros.
La red de carga también juega un papel determinante. BYD ha anunciado la instalación de 500 puntos de carga ultrarrápida en España para 2027, mientras Ford depende de redes de terceros como Iberdrola o Endesa.
El tiempo se agota para Europa
La confesión de Farley refleja una realidad que trasciende a Ford. Stellantis, Volkswagen y Renault enfrentan el mismo dilema: competir contra fabricantes que dominan toda la cadena de valor, desde las materias primas hasta la venta final.
Los aranceles del 17,4% impuestos por la UE a los coches chinos apenas han frenado su avance. BYD los ha absorbido manteniendo precios competitivos, mientras acelera la producción local para evitarlos completamente.
«La ventana de oportunidad se cierra rápidamente», advierte Farley. «O actuamos ahora con decisión, o nos convertiremos en actores secundarios en nuestro propio mercado». Una reflexión que debería hacer temblar los cimientos de la industria automovilística europea. ¿Será suficiente reconocer el problema, o ya es demasiado tarde para reaccionar?



