BYD Atto 3 Evo: más potencia y carga que Kia EV3 por menos

La batalla por dominar el segmento de SUV eléctricos compactos se intensifica con la llegada del BYD Atto 3 Evo, una evolución del exitoso Atto 3 que planta cara directamente al recién presentado Kia EV3. Con mejoras sustanciales en potencia, velocidad de carga y un precio más agresivo, el gigante chino demuestra que no piensa ceder terreno en el mercado europeo.
El Atto 3 Evo llega con 218 CV de potencia frente a los 204 CV del Kia EV3, pero la diferencia más significativa está en la velocidad de carga: 150 kW para el BYD contra los 102 kW del coreano. Una ventaja que puede ser decisiva para muchos conductores europeos.
Prestaciones: el Atto 3 Evo toma la delantera
Las cifras no mienten. El BYD Atto 3 Evo desarrolla 218 CV y 310 Nm de par motor, superando los 204 CV del Kia EV3 en su versión más potente. Esta diferencia se traduce en una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos para el BYD, medio segundo más rápido que su rival coreano.
La autonomía homologada WLTP se sitúa en 420 kilómetros para el Atto 3 Evo, prácticamente igualada con los 436 km del EV3. Sin embargo, donde el modelo chino marca distancias es en la eficiencia de carga: su sistema de 150 kW permite recuperar del 10% al 80% en apenas 32 minutos.
El Kia EV3, con sus 102 kW de potencia máxima de carga, necesita 45 minutos para el mismo proceso. Una diferencia de 13 minutos que, en viajes largos, puede suponer la ventaja competitiva que muchos conductores buscan.
Tecnología Blade Battery: la baza china
El corazón tecnológico del BYD Atto 3 Evo sigue siendo la revolucionaria batería Blade Battery de fosfato de hierro y litio (LFP) de 60,5 kWh. Esta tecnología, desarrollada íntegramente por BYD, ofrece mayor seguridad, durabilidad y estabilidad térmica que las baterías convencionales de iones de litio.
Frente al pack de 58,3 kWh del Kia EV3, la Blade Battery no solo aporta mayor capacidad, sino que garantiza más de 3.000 ciclos de carga sin degradación significativa. Esto se traduce en una vida útil superior a los 15 años con uso normal, un argumento de peso para el mercado de segunda mano.
La gestión térmica avanzada del sistema BYD permite mantener la velocidad de carga máxima durante más tiempo, algo que el EV3 no puede igualar con su arquitectura de 400V frente a los 800V del sistema chino.
Precios: la estrategia agresiva de BYD
Aquí está la clave del éxito comercial del Atto 3 Evo. Con un precio de partida de 38.990 euros en España, se posiciona 4.000 euros por debajo del Kia EV3, que arranca en 42.990 euros en su versión equivalente.
Esta diferencia de precio, combinada con las mejores prestaciones, coloca al BYD en una posición muy competitiva. Más aún considerando que incluye de serie elementos como la bomba de calor, cargador de 11 kW trifásico y un completo sistema de ayudas a la conducción de nivel 2.
El equipamiento del Atto 3 Evo es generoso: pantalla central de 12,8 pulgadas rotatoria, instrumentación digital de 5 pulgadas, climatización automática bizona y un sistema de sonido Dirac de 8 altavoces. Todo ello por un precio que Kia no puede igualar.
Impacto en el mercado europeo
La llegada del BYD Atto 3 Evo supone un nuevo desafío para las marcas europeas y asiáticas establecidas. Con más de 240.000 unidades del Atto 3 original vendidas globalmente en 2025, BYD demuestra que puede competir en calidad y volumen.
En España, donde BYD ya cuenta con 45 concesionarios operativos, las entregas del Atto 3 Evo comenzarán en octubre de 2026. La marca china ha conseguido reducir los plazos de entrega a menos de dos meses, una ventaja logística frente a los cuatro meses que requiere actualmente el Kia EV3.
La estrategia de BYD es clara: ofrecer más tecnología, mejores prestaciones y precios más competitivos. Una fórmula que ya ha funcionado en mercados como Noruega, donde el Atto 3 se ha convertido en el tercer SUV eléctrico más vendido.
¿Será suficiente para desbancar al EV3 en un mercado europeo cada vez más exigente? Los próximos meses nos darán la respuesta, pero lo que está claro es que la competencia china no ha hecho más que empezar.


