El Yangwang U9 Xtreme de BYD rompe los 500 km/h y firma dos Guinness

El Yangwang U9 Xtreme ha alcanzado 503,16 km/h en la carretera internacional Sheikh Khalifa Bin Zayed (E11), en la región de Al Dhafra (Abu Dabi), y ha certificado dos récords Guinness: la mayor velocidad de un automóvil de producción en una carrera en un solo sentido y la mayor velocidad de un vehículo eléctrico en las mismas condiciones. El registro se cerró el 5 de noviembre y lo ha comunicado este 6 de noviembre la marca de lujo del Grupo BYD, según Europa Press. Es la primera vez que un coche eléctrico de producción supera la barrera de los 500 km/h, un umbral que la industria persiguió durante un siglo con motores de combustión y que nunca llegó a cruzar en serie.
📌 Lo más destacado hoy
- 503,16 km/h: velocidad máxima certificada por Guinness para un coche de producción en un solo sentido.
- 3.019 CV y arquitectura de 1.200 V con batería Blade LFP de descarga 30C, según la documentación técnica del proyecto.
- Dos récords Guinness: coche de producción más rápido y eléctrico más rápido en las mismas condiciones.
- 496,22 km/h: el récord anterior, también suyo, logrado en ATP Papenburg (Alemania) en septiembre de 2025.
- 30 unidades: producción mundial limitada del U9 Xtreme, con carrocería que incorpora polvo de oro micrométrico.
503,16 km/h en una carretera, no en un circuito
La prueba se hizo en un tramo de 10 kilómetros de la E11, con una recta útil de siete kilómetros para la medición de velocidad punta. Al volante estuvo Marc Basseng, piloto de resistencia que ya había conducido el U9X en el récord anterior de Papenburg. La ubicación no es un detalle menor: la marca necesitaba una recta de varios kilómetros con firme plano y clima estable, algo que ningún circuito cerrado de Europa ofrece con esa longitud.
El operativo exigió barrer la calzada antes de cada pasada por la proximidad del desierto y la presencia de arena, y revisar metro a metro el trazado para retirar residuos, según el relato difundido por Híbridos y Eléctricos. El 31 de octubre se completaron dos recorridos con un pico de 490 km/h. Durante la noche, los ingenieros ajustaron el ángulo del alerón trasero para aumentar la carga aerodinámica en el eje posterior, recalibraron el software de suspensión para compensar las ondulaciones del firme y afinaron la presión de los neumáticos. El 1 de noviembre llegaron las dos pasadas definitivas.
La elección de una vía pública cerrada al tráfico —no un óvalo de pruebas— responde también a una cuestión de imagen: el récord se certifica sobre asfalto convencional, no sobre una pista diseñada para batir marcas. La marca cerró la carretera con las autoridades locales durante dos días de trabajo.
1.200 voltios, batería Blade LFP y 3.019 CV
El U9 Xtreme es un coche eléctrico puro (BEV) con cuatro motores, uno por rueda, que suman 3.019 CV. El sistema funciona a 1.200 V, una arquitectura que reduce la corriente necesaria para entregar la misma potencia y limita el sobrecalentamiento de cables y semiconductores, el cuello de botella clásico en una punta de velocidad sostenida. La clave, sin embargo, está en la batería: la Blade LFP de BYD, química de litio-ferrofosfato sin cobalto ni níquel, preparada en esta versión para soportar una tasa de descarga de 30C.
Esa cifra explica el resultado. Una batería convencional de coche eléctrico entrega de forma sostenida en torno a 1C-3C de su capacidad; llevarla a 30C significa poder extraer energía a un ritmo treinta veces superior a su capacidad nominal durante los segundos que dura la pasada. La química LFP, más pesada que una NMC pero mucho más estable térmicamente, permite ese esfuerzo extremo con menor riesgo de fuga térmica, según la información técnica difundida por la marca y recogida por Forocoches Eléctricos.
El paquete se completa con aerodinámica activa y un sistema de refrigeración sobredimensionado. Los ingenieros tuvieron que garantizar que las temperaturas de batería y motores fueran las idóneas al inicio de cada intento, un trabajo de preparación que se prolongó durante la noche previa a las pasadas buenas.
De 309 a 503 km/h en menos de tres años
El proyecto U9 arrancó hace apenas tres años. Su primera marca pública fueron 309 km/h en el aeropuerto de Wuhan Hannan (China) en enero de 2024. En octubre de ese mismo año subió a 391,94 km/h en ATP Papenburg (Alemania). En agosto de 2025, ya con la versión U9X, firmó 472,41 km/h en el mismo enclave y un mes después estableció el récord mundial de velocidad para coches de producción con 496,22 km/h.
La progresión importa porque desmonta un lugar común: que el vehículo eléctrico no sirve para altas prestaciones sostenidas por culpa de la gestión térmica de la batería. Cada salto de esta secuencia se ha apoyado en cambios de refrigeración, software y aerodinámica, no en un aumento desmedido de la potencia declarada. Europa Press subraya que el umbral de los 500 km/h «había resultado imposible de alcanzar con los sistemas de propulsión de combustión convencionales».
30 unidades y polvo de oro en la pintura
La producción del U9 Xtreme está limitada a 30 unidades en todo el mundo. El primer ejemplar conforme a los estándares de producción se presentó en el Salón del Automóvil de Pekín de este año. El acabado de la carrocería incorpora polvo de oro ultrafino, a escala micrométrica, sellado bajo varias capas de barniz transparente. Según la marca, algunos clientes ya han validado sus especificaciones personalizadas y avanzan hacia la firma de contratos y la programación de la producción.
La vicepresidenta ejecutiva de BYD, Stella Li, resumió el resultado con una frase que la compañía ha convertido en consigna: «Siempre digo que nuestros ingenieros son jóvenes, audaces y, tal vez, un poco locos». Añadió que alcanzar los 500 km/h «sitúa el listón de la propulsión totalmente eléctrica mucho más allá de lo que otros podrían siquiera imaginar».
El trono de la velocidad ya habla chino
El registro deja a Yangwang sin rival directo entre los coches de producción homologados. El hiperdeportivo de combustión más rápido del mundo ha rondado históricamente los 490 km/h y nunca ha cruzado la frontera de los 500 en configuración de serie. La diferencia ya no es de potencia bruta —los grandes V8 y W16 también superan los 1.500 CV— sino de capacidad para entregar esa energía de forma instantánea y controlable desde el primer metro de aceleración.
Para BYD, el efecto es reputacional antes que comercial. Yangwang es su marca de lujo y el U9 Xtreme funciona como escaparate tecnológico de la batería Blade, la misma familia de celdas LFP que la compañía monta en sus turismos eléctricos de volumen. Ese trasvase de prestigio desde un hiperdeportivo de 30 unidades hacia un BYD coche eléctrico de acceso es exactamente lo que la marca china busca en Europa, donde compite con Tesla y con el resto de fabricantes chinos por un comprador que todavía desconfía de la tecnología que no conoce.
El récord también refuerza el discurso industrial: BYD controla la cadena completa, desde la celda hasta el motor y el software de gestión térmica. En un mercado europeo donde la marca está desplegando red comercial y ampliando gama, poder decir que ninguna otra firma ha superado los 500 km/h con un coche eléctrico de producción es un argumento que se comparte en redes y salta de las secciones de motor a los medios generalistas. El impacto en ventas será indirecto; el impacto en notoriedad, inmediato.
Publicado: 6 de noviembre de 2026



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