BMW i3 2027: 900 km de autonomía para plantar cara al Tesla Model 3

BMW ha vuelto a la carga. Tras años viendo cómo Tesla dominaba el segmento premium eléctrico, la marca bávara presenta el nuevo i3 2027, una berlina que promete revolucionar el mercado con sus 900 kilómetros de autonomía WLTP y una arquitectura de 800V que permite cargas ultrarrápidas de hasta 350 kW.
Hemos tenido la oportunidad de probar durante una semana este BMW i3 que poco tiene que ver con su antecesor urbano. Se trata de una berlina de 4,85 metros que se posiciona directamente contra el Tesla Model 3, el BYD Seal y el Genesis Electrified G80.
Arquitectura 800V y batería de 120 kWh: la base tecnológica
El corazón del nuevo i3 es su batería de 120 kWh con química LFP (litio-hierro-fosfato) desarrollada junto a CATL. BMW ha optado por esta tecnología por su mayor durabilidad y seguridad, aunque sacrifica algo de densidad energética frente a las NCM.
La arquitectura de 800V permite tiempos de carga realmente impresionantes: del 10% al 80% en apenas 18 minutos en cargadores de 350 kW. En España, esto significa poder usar los Ionity o Tesla Supercharger V4 a máxima potencia.
Durante nuestras pruebas, hemos conseguido una autonomía real de 820 kilómetros en ciclo mixto con temperaturas de 15°C, lo que supone un 91% de la cifra WLTP. En autopista a 120 km/h sostenidos, la autonomía se reduce a unos respetables 650 kilómetros.
Experiencia de conducción: deportividad bávara con eficiencia
BMW ha equipado el i3 con dos motores eléctricos que desarrollan 400 CV y 650 Nm de par. La tracción integral xDrive es de serie, y las prestaciones no defraudan: 0-100 km/h en 5,2 segundos y velocidad máxima limitada a 200 km/h.
Lo más impresionante es cómo BMW ha conseguido mantener el ADN de conducción de la marca. La dirección es precisa, el chasis bien equilibrado y la suspensión adaptativa gestiona perfectamente el peso de 2.100 kg de la berlina.
El sistema de regeneración tiene cuatro niveles, incluyendo un modo «one pedal» que funciona de manera muy natural. La transición entre regeneración y frenos convencionales es imperceptible, algo en lo que BMW siempre ha destacado.
Interior y tecnología: lujo digital con toques tradicionales
El interior del i3 combina la digitalización con elementos físicos que los puristas agradecerán. La pantalla curva de 12,3″ para instrumentos y 14,9″ para infoentretenimiento ejecuta el nuevo BMW iDrive 9, basado en Android Automotive.
Los materiales son de primera calidad: cuero vegano de serie, maderas certificadas y acabados en aluminio reciclado. El espacio interior es generoso para cuatro ocupantes, aunque la quinta plaza central es testimonial.
El maletero ofrece 520 litros, una cifra correcta pero que queda por debajo de los 561 litros del Tesla Model 3. BMW compensa con un frunk de 100 litros bajo el capó delantero.
Precio y disponibilidad: la batalla por el mercado premium
BMW ha fijado el precio del i3 en 65.900 euros para España, posicionándolo 8.000 euros por encima del Tesla Model 3 Long Range pero con una autonomía superior en 240 kilómetros. Las primeras entregas están previstas para septiembre de 2027.
La oferta de lanzamiento incluye cargador doméstico de 22 kW, tres años de mantenimiento y acceso preferente a la red de carga BMW Charging durante el primer año. También estará disponible en leasing desde 799 euros mensuales.
Comparado con el BYD Seal, que ofrece 520 km por 45.000 euros, el BMW i3 se posiciona claramente en el segmento premium, apostando por autonomía, tecnología de carga y refinamiento.
Veredicto: ¿El regreso del rey bávaro?
El nuevo BMW i3 2027 es una declaración de intenciones clara: BMW quiere recuperar el liderazgo tecnológico en el sector eléctrico premium. Los 900 kilómetros de autonomía y la carga ultrarrápida son argumentos de peso frente al Tesla Model 3.
Sin embargo, el precio premium y la llegada tardía al mercado (Tesla lleva años refinando el Model 3) plantean dudas sobre su éxito comercial. ¿Estará el mercado español dispuesto a pagar 8.000 euros más por 240 km adicionales de autonomía? El tiempo lo dirá, pero BMW ha puesto todas las cartas sobre la mesa para intentar recuperar el trono eléctrico que perdió hace años.




