China investiga el ‘bloqueo OTA’: de 500 a 300 km

Investigación bloqueo OTA China

Las autoridades chinas han abierto una investigación sin precedentes sobre las prácticas de ‘bloqueo de batería’ que varios fabricantes de vehículos eléctricos están implementando mediante actualizaciones OTA (Over-The-Air). La denuncia surge tras documentar casos donde la autonomía real se ha reducido de 500 kilómetros a apenas 300 kilómetros tras una simple actualización remota.

El escándalo que sacude la industria eléctrica china

La Administración Estatal para la Regulación del Mercado (SAMR) ha confirmado que está investigando a varios fabricantes tras recibir más de 2.000 denuncias de propietarios. Los casos más graves documentan reducciones de autonomía del 40% después de actualizaciones de software que, supuestamente, mejoraban la ‘seguridad y rendimiento’ del vehículo.

Según fuentes oficiales, algunos fabricantes han estado limitando artificialmente la capacidad utilizable de las baterías a través de actualizaciones remotas. Esta práctica, conocida como ‘battery gate’, permite a los fabricantes gestionar la degradación de las baterías pero a costa de la experiencia del usuario.

Los modelos más afectados incluyen vehículos de marcas emergentes chinas que prometían autonomías NEDC superiores a los 500 kilómetros. Tras las actualizaciones, muchos propietarios reportan autonomías reales que no superan los 300 kilómetros en condiciones normales de conducción.

Cómo funcionan las actualizaciones OTA maliciosas

Las actualizaciones Over-The-Air se han convertido en una herramienta fundamental para los fabricantes de eléctricos. Permiten mejorar el software, añadir funciones y corregir errores sin necesidad de acudir al taller. Sin embargo, también pueden utilizarse para modificar parámetros críticos de la batería.

Los ingenieros consultados explican que estas actualizaciones pueden limitar el voltaje máximo de carga, reducir la potencia de descarga o implementar algoritmos más conservadores de gestión térmica. El resultado es una batería que, técnicamente, funciona correctamente pero con una capacidad útil drasticamente reducida.

La práctica es especialmente problemática porque muchos propietarios no se dan cuenta del cambio hasta después de varios ciclos de carga. Los fabricantes suelen justificar estas modificaciones como ‘mejoras de seguridad’ o ‘optimizaciones de longevidad’, sin informar claramente sobre la pérdida de autonomía.

Impacto en el mercado europeo y español

Aunque la investigación se centra en el mercado chino, las implicaciones para Europa son significativas. Muchos de los fabricantes investigados, incluyendo algunas marcas que ya están presentes en España, utilizan las mismas plataformas tecnológicas y sistemas OTA en sus modelos globales.

La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) ha solicitado a la Comisión Europea que establezca regulaciones claras sobre las actualizaciones OTA que afecten al rendimiento del vehículo. En España, la DGT está evaluando si es necesario implementar controles adicionales en las ITV para verificar que las características homologadas se mantienen tras las actualizaciones.

BYD, que lidera las ventas de eléctricos chinos en Europa, ha declarado públicamente que sus sistemas OTA incluyen salvaguardas que impiden reducciones no autorizadas de autonomía. La marca, que gestiona directamente las homologaciones europeas desde su planta de Hungría, asegura que cualquier modificación significativa requiere una nueva homologación.

Hacia una regulación más estricta

La investigación china podría marcar un antes y un después en la regulación de las actualizaciones OTA. Las autoridades están considerando obligar a los fabricantes a obtener consentimiento explícito del propietario antes de cualquier actualización que pueda afectar al rendimiento, autonomía o características homologadas del vehículo.

Esta medida tendría un impacto directo en cómo los fabricantes chinos que operan en Europa gestionan sus sistemas de actualización remota. Marcas como NIO, Xpeng o Li Auto, que han anunciado su llegada al mercado español, deberán adaptar sus protocolos OTA a las nuevas exigencias regulatorias.

La industria se encuentra en una encrucijada: las actualizaciones OTA son fundamentales para mantener competitivos los vehículos eléctricos, pero su uso irresponsable puede minar la confianza del consumidor. La resolución de esta investigación en China marcará el camino para una regulación global más transparente y protectora del consumidor.

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