Tifón Noul golpea BYD: retrasos en Da Tang y Ti7

BYD Da Tang y Ti7

El gigante chino BYD enfrenta uno de sus mayores desafíos operativos del año tras el devastador paso del tifón Noul por sus instalaciones principales en Shenzhen. La tormenta, que alcanzó vientos de hasta 180 km/h, ha causado daños extensos en la planta de producción y ha afectado gravemente a cientos de vehículos terminados listos para su distribución.

La compañía ha confirmado oficialmente que los modelos Da Tang y Ti7 experimentarán retrasos significativos en sus entregas programadas, tanto para el mercado doméstico chino como para las exportaciones europeas previstas para el cuarto trimestre de 2026.

Daños millonarios en la planta de Shenzhen

Las imágenes satelitales muestran el alcance de la devastación en el complejo industrial de BYD en Shenzhen, donde más de 2.400 vehículos terminados han resultado dañados por las inundaciones y los fuertes vientos. La planta, que produce aproximadamente 45.000 unidades mensuales entre los modelos Da Tang y Ti7, ha suspendido temporalmente sus operaciones.

Según fuentes internas de la compañía, los daños se concentran principalmente en el área de almacenamiento de vehículos terminados y en dos líneas de producción secundarias. La infraestructura principal de la fábrica permanece operativa, aunque requiere inspecciones exhaustivas antes de reanudar la producción completa.

El coste estimado de los daños supera los 180 millones de euros, según análisis preliminares de la aseguradora china que cubre las instalaciones de BYD.

Impacto directo en Da Tang y Ti7: retrasos confirmados

El BYD Da Tang, el SUV híbrido enchufable de siete plazas que debía llegar a Europa en septiembre, verá retrasada su llegada hasta noviembre de 2026. Este modelo, equipado con la tecnología Blade Battery de 18,3 kWh y una autonomía eléctrica de 71 km, representa una pieza clave en la estrategia europea de BYD.

Por su parte, el Ti7, el sedán premium híbrido que competirá directamente con el BMW Serie 5, experimentará un retraso aún mayor. Su lanzamiento en el mercado chino se pospone de agosto a octubre, mientras que su llegada a Europa se retrasa hasta el primer trimestre de 2027.

BYD ha comunicado a sus concesionarios europeos que los pedidos ya confirmados serán honrados con descuentos del 3% como compensación por las molestias ocasionadas. En España, donde se esperaban las primeras unidades del Da Tang para finales de año, los clientes afectados recibirán prioridad absoluta una vez se restablezca la producción.

Respuesta de BYD y planes de recuperación

Wang Chuanfu, fundador y CEO de BYD, ha visitado personalmente las instalaciones dañadas y ha anunciado un plan de recuperación acelerada valorado en 95 millones de euros. La estrategia incluye la reubicación temporal de parte de la producción a la planta de Changsha y el refuerzo de las líneas de montaje en Xi’an.

«Estamos trabajando las 24 horas para minimizar el impacto en nuestros clientes globales», declaró Stella Li, vicepresidenta ejecutiva de BYD, durante una conferencia de prensa celebrada ayer. «La producción del Da Tang se reanudará parcialmente el 5 de agosto, mientras que el Ti7 requerirá ajustes adicionales en su línea de montaje».

La compañía ha activado además su red de proveedores alternativos para garantizar el suministro de componentes críticos, especialmente las baterías Blade que se manufacturan en instalaciones separadas no afectadas por el tifón.

Consecuencias para el mercado europeo y español

Este contratiempo llega en un momento crucial para BYD en Europa, donde la marca china lucha por consolidar su posición frente a los aranceles europeos del 17,4% impuestos a los vehículos eléctricos chinos. El retraso del Da Tang podría beneficiar indirectamente a competidores como el Skoda Kodiaq iV o el Peugeot 5008 híbrido.

En España, donde BYD cerró 2025 con 8.200 unidades vendidas, este retraso afecta especialmente a los 340 pedidos confirmados del Da Tang. Los concesionarios españoles han recibido instrucciones de ofrecer el Seal U como alternativa temporal con condiciones preferenciales de financiación.

La situación también impacta en los planes de BYD para su futura planta europea en Hungría, cuya construcción podría acelerarse para reducir la dependencia de las exportaciones chinas y mitigar futuros riesgos meteorológicos.

El tifón Noul demuestra la vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales, incluso para gigantes como BYD. Mientras la compañía trabaja contra reloj para recuperarse, queda por ver si estos retrasos afectarán su ambicioso objetivo de vender 200.000 unidades en Europa durante 2026. Lo que está claro es que este episodio reforzará los argumentos a favor de la diversificación geográfica de la producción automovilística china.

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