BYD denuncia a blogger por tests de Blade Battery 2.0

La polémica en torno a la nueva Blade Battery 2.0 de BYD ha dado un giro inesperado tras conocerse que el fabricante chino habría presentado una denuncia policial contra un blogger independiente que realizó pruebas de temperatura no autorizadas. Esta escalada legal marca un punto de inflexión en una controversia que lleva semanas sacudiendo la industria del vehículo eléctrico.
El origen de la controversia: tests independientes cuestionan BYD
Todo comenzó cuando el blogger tecnológico Li Wei, conocido por sus análisis detallados de baterías para vehículos eléctricos, publicó un vídeo donde sometía células de la Blade Battery 2.0 a pruebas extremas de temperatura. Sus resultados contradecían las afirmaciones de BYD sobre la resistencia térmica mejorada de esta segunda generación.
En las pruebas, realizadas en un laboratorio independiente de Shanghái, las células mostraron signos de degradación térmica a temperaturas inferiores a las especificadas por BYD. Según Li Wei, a 65°C la batería experimentaba una pérdida de capacidad del 8%, cuando BYD afirma que mantiene el 95% hasta los 70°C.
El vídeo, que acumuló más de 2 millones de visualizaciones en apenas 48 horas, generó un intenso debate en redes sociales chinas y foros especializados internacionales.
BYD responde con acciones legales
Según fuentes próximas al caso, BYD habría presentado la denuncia alegando «difusión de información falsa que daña la reputación corporativa» y «violación de secretos comerciales». La empresa china sostiene que las pruebas realizadas por Li Wei no siguieron los protocolos estándar y que las células utilizadas podrían haber sido manipuladas.
Wang Chuanfu, CEO de BYD, declaró en un comunicado interno filtrado: «No toleraremos campañas de desinformación que pongan en duda la seguridad de nuestros productos. La Blade Battery 2.0 ha superado todas las certificaciones internacionales».
Esta respuesta legal ha sorprendido a la industria, especialmente considerando que BYD tradicionalmente ha mostrado apertura hacia las pruebas independientes de sus tecnologías.
Implicaciones para el mercado europeo
La controversia llega en un momento crítico para BYD en Europa, donde la marca está expandiendo agresivamente su presencia. Los modelos Atto 3, Dolphin y Seal, que incorporan diferentes versiones de la tecnología Blade Battery, han comenzado a llegar a concesionarios españoles con precios desde 38.000 euros.
Las certificaciones europeas de la Blade Battery 2.0 están pendientes de la evaluación final de TÜV Rheinland, que podría verse influenciada por esta polémica. Fuentes del sector indican que algunos importadores europeos han solicitado pruebas adicionales antes de confirmar pedidos masivos.
En España, donde BYD planea abrir 50 concesionarios antes de fin de año, la controversia podría afectar la percepción del consumidor sobre la fiabilidad de la tecnología china.
La batalla por la credibilidad tecnológica
Este caso refleja una tensión más amplia en la industria del vehículo eléctrico entre la transparencia tecnológica y la protección de secretos comerciales. La Blade Battery, con su química LiFePO4 y diseño estructural innovador, es considerada una de las tecnologías más prometedoras del sector.
Expertos en baterías consultados mantienen posiciones divididas. El Dr. Andreas Gutsch, del Instituto Karlsruhe de Tecnología, señala que «las pruebas independientes son fundamentales para validar las afirmaciones de los fabricantes», mientras que otros argumentan que los protocolos no estandarizados pueden generar resultados misleading.
La resolución de este caso podría sentar precedentes sobre cómo la industria maneja las pruebas independientes y la comunicación de resultados técnicos. Para BYD, cuya estrategia global depende en gran medida de la confianza en su tecnología Blade Battery, las próximas semanas serán cruciales para mantener su credibilidad en mercados clave como Europa.



