China prohíbe gadgets EV: adiós pantallas y manijas ocultas

Regulaciones chinas coches eléctricos

El gigante asiático ha puesto fin a la era de los gadgets extremos en los vehículos eléctricos. Las nuevas regulaciones chinas cuestionan directamente elementos que marcas como BYD han convertido en seña de identidad.

Adiós a las manijas ocultas y pantallas desproporcionadas

La Administración Nacional de Carreteras de China ha emitido nuevas directrices que limitan severamente el uso de elementos considerados «futuristas». Las manijas empotradas, que desaparecen completamente en la carrocería, quedan prohibidas por representar un riesgo en situaciones de emergencia.

Las pantallas de más de 15 pulgadas también están en el punto de mira. Los reguladores argumentan que estas superficies pueden distraer peligrosamente al conductor, especialmente cuando integran funciones críticas como la climatización o los retrovisores digitales.

BYD, que había apostado fuerte por pantallas rotativas de hasta 15,6 pulgadas en modelos como el Tang y el Han, deberá replantearse su filosofía de diseño interior. La marca china había hecho de estas pantallas giratorias uno de sus principales reclamos comerciales.

Volantes yoke y controles táctiles bajo escrutinio

Los volantes tipo yoke, popularizados por Tesla pero adoptados por varios fabricantes chinos en conceptos y modelos de producción, también enfrentan restricciones. Las autoridades consideran que comprometen la capacidad de maniobra en situaciones críticas.

Los controles completamente táctiles, sin botones físicos, representan otro punto conflictivo. La nueva normativa exige mantener controles físicos para funciones esenciales como luces, limpiaparabrisas y señalización de emergencia.

Esta medida afecta especialmente a startups como NIO, XPeng y Li Auto, que habían apostado por interfaces minimalistas donde prácticamente todo se controla desde la pantalla central.

Impacto en las exportaciones a Europa

Las nuevas regulaciones chinas podrían beneficiar paradójicamente a las marcas del país en su expansión europea. Los vehículos que cumplan con estas normativas más estrictas tendrán mayor facilidad para obtener homologaciones en España y el resto de la UE.

BYD, que planea fabricar en su planta húngara a partir de 2027, podría adelantar cambios de diseño que facilitarían el cumplimiento simultáneo de normativas chinas y europeas. Esto reduciría costes de desarrollo y aceleraría los lanzamientos en nuestro mercado.

Los concesionarios españoles de marcas chinas ven con buenos ojos estas medidas. «Muchos clientes españoles siguen prefiriendo botones físicos y manijas convencionales», explica un distribuidor de BYD en Madrid que prefiere mantener el anonimato.

¿Freno a la innovación o apuesta por la seguridad?

La industria china se encuentra dividida. Mientras algunos fabricantes critican estas medidas como un freno a la innovación, otros las ven como una oportunidad para diferenciarse por seguridad y usabilidad real.

Geely y su marca premium Zeekr ya han anunciado que mantendrán elementos físicos en sus próximos modelos. Great Wall Motor, por su parte, había comenzado a reducir el tamaño de las pantallas en sus últimos prototipos incluso antes de estas regulaciones.

La medida llega en un momento crucial para la industria china, que busca consolidar su liderazgo mundial en vehículos eléctricos no solo por precio, sino también por calidad y seguridad percibidas.

¿Marcará esta decisión el fin de la era de los gadgets extremos en los coches eléctricos? El mercado europeo, tradicionalmente más conservador, podría ser el gran beneficiado de esta vuelta al pragmatismo chino.

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