CATL lanza Tener Sodium: baterías de sodio para Europa

Contemporary Amperex Technology (CATL), el mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos, ha presentado oficialmente su sistema Tener Sodium para el mercado europeo. Esta tecnología de baterías de sodio promete revolucionar el sector del almacenamiento energético con una durabilidad excepcional de 15.000 ciclos y hasta 30 años de vida útil.
Tener Sodium: la apuesta de CATL por las baterías de sodio
El sistema Tener Sodium representa un salto cualitativo en la tecnología de almacenamiento energético. Frente a las tradicionales baterías de litio, estas nuevas celdas de sodio ofrecen ventajas significativas en términos de sostenibilidad y coste de producción.
CATL ha desarrollado esta tecnología pensando especialmente en aplicaciones de almacenamiento estacionario y sistemas de respaldo energético. La compañía china asegura que Tener Sodium puede operar eficientemente en un rango de temperaturas de -40°C a +60°C, superando las limitaciones de muchas tecnologías actuales.
La densidad energética alcanza los 140 Wh/kg, una cifra que, aunque inferior a las baterías de litio más avanzadas, resulta más que suficiente para aplicaciones estacionarias donde el peso no es un factor crítico.
15.000 ciclos: durabilidad sin precedentes en Europa
La cifra más llamativa del sistema Tener Sodium son sus 15.000 ciclos de carga y descarga garantizados. Esto se traduce en una vida útil de hasta 30 años en condiciones normales de uso, superando ampliamente a las baterías de litio convencionales que rondan los 6.000-8.000 ciclos.
Esta longevidad excepcional convierte a Tener Sodium en una opción especialmente atractiva para proyectos de almacenamiento a gran escala en Europa. Las instalaciones solares y eólicas del continente podrían beneficiarse enormemente de esta tecnología, reduciendo los costes de mantenimiento y reposición a largo plazo.
CATL ha confirmado que el sistema mantiene el 80% de su capacidad original después de los 15.000 ciclos, cumpliendo con los estándares más exigentes del mercado europeo en términos de degradación de batería.
Ventajas competitivas en el mercado europeo
La llegada de Tener Sodium a Europa coincide con la creciente demanda de soluciones de almacenamiento energético en el continente. La Unión Europea ha establecido objetivos ambiciosos para 2030, incluyendo 1.236 GW de capacidad renovable instalada.
Las baterías de sodio de CATL presentan ventajas clave para este mercado. El sodio es un elemento abundante y de bajo coste, lo que reduce la dependencia de materiales críticos como el litio y el cobalto. Esto es especialmente relevante en el contexto geopolítico actual, donde Europa busca reducir su dependencia de cadenas de suministro asiáticas.
Además, el proceso de fabricación de las baterías de sodio genera menos emisiones de CO2 que las de litio, alineándose con los objetivos de sostenibilidad europeos. CATL estima que la huella de carbono de Tener Sodium es un 20% inferior a la de sus equivalentes de litio.
Disponibilidad y estrategia comercial en España
CATL ha confirmado que Tener Sodium estará disponible en España y el resto de Europa a partir del segundo trimestre de 2026. La compañía planea establecer partnerships con desarrolladores de proyectos renovables y empresas de servicios energéticos españolas.
El precio estimado se sitúa entre 120-150 €/kWh para instalaciones de gran escala, una cifra competitiva que podría acelerar la adopción de esta tecnología. Para el mercado residencial español, CATL estudia adaptar Tener Sodium a sistemas de autoconsumo, aunque inicialmente se centrará en aplicaciones comerciales e industriales.
La estrategia incluye el establecimiento de centros de servicio técnico en Madrid y Barcelona, garantizando soporte local para los primeros proyectos piloto que comenzarán en otoño de 2026.
Con Tener Sodium, CATL no solo introduce una nueva tecnología, sino que plantea un cambio de paradigma en el almacenamiento energético europeo. Si cumple sus promesas de durabilidad y coste, podríamos estar ante la solución que acelere definitivamente la transición energética del continente. ¿Será suficiente para competir con las tecnologías de litio establecidas o necesitará demostrar su valía en proyectos reales?




