Varios BYD Seagull nuevos en el patio de un concesionario, vistos a través del cristal, con sol de mediodía

El nuevo BYD Seagull mide 4.205 mm y carga al 97% en 9 minutos

Varios BYD Seagull nuevos en el patio de un concesionario, vistos a través del cristal, con sol de mediodía

4.205 mm. Es la nueva longitud del BYD Seagull de segunda generación, que ya está a la venta en China desde el 19 de octubre de 2026 con un precio de partida de 65.900 yuanes (unos 9.900 dólares), según Electrek. Son 425 mm más de carrocería y 150 mm más de batalla (2.650 mm) que su antecesor: el pequeño urbano abandona de facto el segmento A y aterriza en el B, el mismo terreno donde libran batalla el Renault 5 E-Tech, el Citroën ë-C3 y el Fiat Grande Panda.

📌 Lo más destacado hoy

  • 4.205 mm de longitud y 2.650 mm de batalla: 425 y 150 mm más que la generación anterior, que medía 3.780 mm.
  • Carga Flash con batería Blade 2.0 LFP: del 10 al 97 % en 9 minutos y del 10 al 70 % en 5 minutos, según Electrek (19/10/2026).
  • Pasa a tracción trasera con motores de 85 kW (114 CV) y 95 kW (127 CV), frente a los 55 kW (75 CV) del modelo previo.
  • Precios en China: de 65.900 a 99.900 yuanes (9.900-15.000 dólares), por debajo de los 69.900 yuanes del Seagull de primera generación.
  • BYD no ha confirmado todavía fechas ni precios para Europa, donde el modelo se vende como Dolphin Surf.

Del segmento A al B: 425 mm y una plaza más

El dato dimensional es el que cambia la categoría del coche. El nuevo Seagull mide 4.205 mm de largo, 1.810 mm de ancho y 1.570 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.650 mm, según la ficha publicada por Electrek el 19 de octubre de 2026. El modelo saliente, comercializado en Europa como Dolphin Surf, se quedaba en 3.780 mm.

El crecimiento no es cosmético: el coche pasa de cuatro a cinco plazas y estrena un esquema totalmente distinto. Donde antes había tracción delantera y 55 kW (75 CV), ahora hay propulsión trasera y motores de 85 kW (114 CV) o 95 kW (127 CV). La suspensión trasera de eje torsional se sustituye por un multibrazo independiente, un salto de coste que en el segmento B europeo solo asumen contados modelos.

En el habitáculo aparecen una pantalla central de 15,6 pulgadas, el sistema DiLink 150, asientos delanteros con calefacción, ventilación y masaje, cargador inalámbrico de 50 W y botones físicos recuperados en la consola. Como opción, BYD ofrece el sistema de asistencia DiPilot 300 con lidar en el techo, capaz de conducción urbana asistida y aparcamiento automático.

Batería Blade 2.0 y carga Flash: 10-97 % en 9 minutos

La segunda pata de la noticia es la velocidad de recarga. Con la tecnología Flash Charging y las nuevas celdas Blade 2.0 de fosfato de hierro y litio, el Seagull recupera del 10 al 70 % en cinco minutos y del 10 al 97 % en nueve, según Motor16 (19/10/2026). En frío extremo, a -30 °C, la cifra declarada es de 12 minutos para pasar del 20 al 97 %.

Hay dos matices que conviene no perder de vista. El fabricante no ha detallado la potencia de carga (kW) ni el tipo de cargador necesario para alcanzar esos nueve minutos, de modo que la comparación con los postes de 120-150 kW habituales en España queda pendiente. Y las autonomías anunciadas, 320 km y 420 km, están homologadas bajo el ciclo CLTC chino, más benévolo que el WLTP europeo: la cifra definitiva para el mercado comunitario no se ha publicado.

Las baterías disponibles son dos, ambas LFP Blade 2.0: 30,1 kWh y 39,2 kWh. Para contextualizar, el Dolphin Surf que se vende hoy en España recurre a una arquitectura de 800 V en su versión tope de gama, pero con potencias de carga muy inferiores a las que promete esta segunda generación.

Precios en China: menos de 10.000 dólares de partida

El Seagull es hoy el BYD coche eléctrico más barato de la marca en China. La gama arranca en 65.900 yuanes (unos 9.900 dólares) y llega a 99.900 yuanes (unos 15.000 dólares) en cinco versiones, siempre sin ayudas, según Electrek. Con la promoción de recompra «Super Trade-in» el precio cae hasta 62.900 yuanes (9.500 dólares).

La comparación con el modelo anterior es la que explica la estrategia: el Seagull de primera generación costaba 69.900 yuanes sin incentivos. BYD ha bajado el precio de entrada un 5,7 % mientras añadía 425 mm de coche, un motor más potente, propulsión trasera y carga ultrarrápida. Es la misma lógica de presión sobre costes que la compañía aplica en Europa con el Dolphin Surf y el Atto 2.

¿Dolphin Surf o Seagull? El nombre que Europa aún no ha decidido

En China el coche siempre se ha llamado Seagull; en Europa y Reino Unido se comercializa como Dolphin Surf, y en mercados como México o Brasil como Dolphin Mini. Electrek apunta que BYD llevará «previsiblemente» la versión crecida al exterior manteniendo la denominación Dolphin Surf y Dolphin Mini, pero la marca no ha emitido confirmación oficial para Europa a fecha de hoy.

El debate no es menor. Con 4.205 mm, el nuevo Seagull queda a solo 85 mm del BYD Dolphin, que mide 4.290 mm. Es decir, el urbano de acceso y el compacto de la marca pasarían a solaparse casi por completo en longitud, algo que obligaría a BYD a diferenciarlos por precio, equipamiento o etiqueta comercial. Si el nombre se mantiene, el Dolphin Surf dejaría de ser un segmento A para competir frontalmente con los utilitarios B europeos; si se rebautiza, la marca necesitará una nueva puerta de entrada a su gama.

Dónde queda frente al segmento B europeo

El nuevo tamaño coloca al Seagull por encima de casi todos sus rivales directos. El Renault 5 E-Tech mide 3,92 m; el Fiat Grande Panda, 3,99 m; el Citroën ë-C3, 4,01 m; y el Peugeot e-208 y el Opel Corsa Electric rondan los 4,06 m. Solo el MG4, con 4,29 m, y el propio Dolphin superan al BYD.

Esa ventaja de cotas se traduce en espacio interior, el punto históricamente más criticado del Dolphin Surf. También encarece el producto: más acero, más batería y un multibrazo trasero no se regalan. La incógnita es si BYD podrá sostener en Europa un precio competitivo —el modelo actual arranca por debajo de los 20.000 euros en el mercado español— manteniendo el margen que exige un coche de segmento B con equipamiento de compacto.

Conclusión: el urbano de BYD deja de ser urbano

La segunda generación del Seagull no es una actualización, es un cambio de liga. BYD renuncia al segmento A —un nicho pequeño en volumen y con márgenes ajustados en Europa— para concentrarse en el B, el más disputado del continente y donde ya tiene presencia con el Dolphin Surf. La jugada encaja con la estrategia industrial del grupo, que sigue expandiendo capacidad en Europa para reducir aranceles y plazos de entrega.

Quedan tres incógnitas por despejar: el nombre definitivo, la autonomía WLTP real y el precio en España. Mientras no haya confirmación oficial, la única certeza verificable es la ficha china publicada el 19 de octubre de 2026: 4.205 mm, 2.650 mm de batalla, tracción trasera y una carga del 10 al 97 % en nueve minutos que, si llega a los cargadores europeos, redefinirá lo que se puede pedir a un eléctrico de acceso.

Publicado: 21 de octubre de 2026

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *